Mezclar 2 carnes, ternera para el sabor y cerdo para la jugosidad, es lo que hace que estas hamburguesas caseras no queden secas aunque se cocinen bien hechas por dentro. Con 600 g de picada de ternera y 200 g de cerdo obtienes 6 hamburguesas de unos 135 g, una por persona para 6 personas, y en unos 30 minutos las tienes en la mesa, contando el tiempo de mezclar, formar y pasar por la sartén. La masa lleva además 2 huevos, 4 cucharadas de pan rallado, ajo en polvo, perejil y pimienta, una base tradicional que la acerca a la forma de hacer hamburguesas en muchas casas españolas: el huevo y el pan ayudan a que la carne se mantenga unida y retenga el jugo al cocinarse. Para sazonar no hace falta sal, porque la pastilla desmenuzada que se mezcla con la carne ya la aporta.

Al comprar, mejor que el carnicero pique la carne delante de ti, y elige una pieza de ternera con algo de grasa, como la aguja o la falda: la carne muy magra queda seca. Guarda la picada en el estante más frío y cocínala ese mismo día o al siguiente como mucho. Es una de esas recetas en las que todo es fácil salvo el punto, y ahí la regla es clara: la carne picada se come siempre bien hecha. Si prefieres no usar sartén, tienes también la versión de hamburguesas al horno.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

20 g

Grasas

1 g

Fibra

35 g

Proteínas

30 g

¿Cuántos comensales?
6
Carne picada de ternera
Carne picada de ternera
600 gramos
Carne picada de cerdo
Carne picada de cerdo
200 gramos
Huevo
Huevo
2 unidades
Pan rallado
Pan rallado
4 cucharadas
Ajo
Ajo
al gusto en polvo
Avecrem Pollo
1 pastilla
Perejil
Perejil
1 rama
Pimienta
Pimienta
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Paso 1 de 3

Mezcla la carne y forma las hamburguesas

Mezcla la carne y forma las hamburguesas

Junta en un bol grande las 2 carnes, la ternera y el cerdo picados. Añade los 2 huevos, las 4 cucharadas de pan rallado, ajo en polvo al gusto, la rama de perejil picada fina, la pastilla de Avecrem Pollo bien desmenuzada con los dedos y pimienta al gusto.

Amasa con las manos hasta que todo quede integrado y sin grumos de pan ni de pastilla, pero sin trabajar la carne más de lo necesario: si la amasas en exceso se compacta y la hamburguesa queda dura.

Divide la masa en 6 partes iguales, de unos 135 g; si prefieres hamburguesas grandes, de unos 200 g, haz 4. Forma bolas y aplánalas entre las palmas hasta dejarlas con un grosor aproximado de 2 cm, con el mismo grosor en el centro que en los bordes para que se cocinen de manera uniforme. Marca un pequeño hueco en el centro con el pulgar: al cocinarse la carne se contrae y así no se abomba.

Paso 2 de 3

Dora las hamburguesas en la sartén

Engrasa con aceite de oliva virgen extra una sartén amplia, de 28 cm o más, y ponla al fuego, medio alto, hasta que el aceite brille. Cuando el aceite esté caliente, coloca las hamburguesas sin amontonarlas, y si no caben holgadas, hazlas en 2 veces. Apretadas, enfrían la sartén y la carne hierve en el líquido que suelta, sin dorarse.

Déjalas 4 o 5 minutos por lado sin moverlas: cuando la base está tostada, la carne se suelta sola de la sartén. Presiónalas con la espátula una sola vez al ponerlas, para que asienten en la sartén y se doren de manera uniforme, y después no las aplastes, porque cada vez que lo haces sueltan jugo. Gíralas solo una vez.

Están hechas cuando el centro alcanza unos 70 °C o, sin termómetro, cuando al pinchar el jugo sale transparente y no queda ningún rastro rosado dentro. Si quieres hamburguesas con queso, pon una loncha encima 1 minuto antes de terminar y tapa la sartén para que se funda.

Paso 3 de 3

Sirve con verduras o en pan

Sirve con verduras o en pan

Saca las hamburguesas de la sartén y déjalas reposar 2 minutos sobre una tabla o un plato: así el jugo se reparte por dentro y no se pierde en el primer corte.

En plato, el acompañamiento más sencillo son unos pimientos y una cebolla en tiras, salteados en esa misma sartén hasta que se ablanden y tomen algo de color. Aprovecharás así el fondo que ha dejado la carne. Encontrarás esa combinación en la hamburguesa con verduras salteadas.

Si prefieres montarlas en pan, tuesta los panes abiertos 1 minuto en la sartén, con la cara del corte hacia abajo, para que no se empapen con el jugo. Monta con hojas de lechuga, rodajas de tomate, cebolla y la salsa que prefieras, como mayonesa, mostaza o kétchup. La lechuga debajo de la carne hace de barrera y mantiene el pan firme.

Consejos finales

Crudas y ya formadas, las hamburguesas caseras aguantan tapadas hasta el día siguiente en el estante más frío del frigorífico. Si quieres tener reserva, congélalas crudas, separadas con papel de horno para que no se peguen y dentro de una bolsa bien cerrada, hasta 3 meses. Descongélalas en la nevera la noche antes, nunca a temperatura ambiente, y cocínalas igual que las frescas. Ya cocinadas duran 2 días en frío; para recalentarlas, échales un chorro pequeño de agua en la sartén y tápalas a fuego bajo, así no se resecan.

Forma las hamburguesas con la carne fría, recién sacada de la nevera: con las manos calientes la grasa se ablanda y luego falta en la sartén. Y no añadas sal a la masa, porque la pastilla ya sala y el exceso, si la mezcla espera, compacta la carne. Ahí está el truco que separa unas hamburguesas jugosas de otras secas.

Si haces la tanda grande de 6, el horno es buena alternativa a la sartén: colócalas en una bandeja con papel y hornéalas a 200 °C unos 15 o 20 minutos, girándolas a los 10, hasta que estén hechas por dentro. Como guarnición, unas patatas asadas o un tomate aliñado con cebolla completan el plato sin necesidad de fritura.

Para variar, prueba las hamburguesas con queso, o pásate a una versión de legumbre con la hamburguesa de lentejas, que también se forma a mano y se dora en la sartén.

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